martes, 4 de febrero de 2014

Cuba -07


He tardado un poco en entrar porque he estado de viaje visitando a mi madre y hermanos  pero, como lo bueno sí breve dos veces bueno, ya estoy de nuevo con vosotros y además con muchas ganas.
Os voy a comentar algo, mis padres me acostumbraron desde niña a viajar y a disfrutar con ello, así que al crecer he seguido viajando, por placer y por obligación, pero había un lugar al que siempre había querido ir, y cuando digo siempre quiero decir siempre, toda mi vida desde que tengo memoria, ese lugar es Cuba, no se cual fue el motivo que me creó esa necesidad pero si sé que desconocía absolutamente todo lo que de verdad importa de ese país.

El Mundo Esmeralda
Pza. de Máximo Gómez (La Habana)

 Hace pocos años pude cumplir mi sueño y descubrí tantos y tan importantes motivos para ir que quiero compartirlos con vosotros. Para empezar, la preparación del viaje ya fue una auténtica maravilla, porque no fuimos a TI, sino que escogimos la fecha cuidadosamente, estudiamos los hoteles que más nos convenían por su relación calidad-precio y los sitios que íbamos a visitar, pues ocho días de estancia no dan para tirar cohetes y había que aprovechar muy bien el tiempo, debo decir que la pareja amiga que nos acompañaba ya había estado unos años antes y nos asesoró estupendamente. Lo que nos faltaba lo preparamos por internet, incluyendo información sobre donde comer, donde y que comprar, etc.
El Mundo Esmeralda
Final del Pº del Prado


LLegamos a La Habana de noche, impresiona bastante llegar a una ciudad tan grande y verla tan escasa de luz, supongo que es la falta de costumbre, pero realmente me conmovió. El servicio de traslado al hotel que habíamos contratado nos estaban esperando y rapidamente nos llevaron al Hotel Sevilla que fue donde finalmente decidimos ubicarnos, está situado esplendidamente en plena Habana Vieja o San Cristóbal de la Habana, desde donde podíamos desplazarnos practicamente a pie para conocer lo más interesante de esta fantástica ciudad. Cuando estuvimos instalados en nuestras habitaciones ya eran más de las 11 de la noche, hora local, así que nos bajamos a su Patio andaluz a tomar mojitos, antes de poner fín a un largo día con un buen descanso.
Temprano, bajamos a desayunar y por las ventanas abiertas de par en par del salón-comedor, que dan al Museo de la Revolución, antiguo Palacio Presidencial, nos asomamos para contemplar a los habaneros cuando, dos señoras ya mayores, nos dedicaron una canción a dúo "El manisero", ese fue mi primer contacto con los cubanos que, afortunadamente para mí, no ha sido el último, pero me enseñó la capacidad de amistad, entrega, de una gente maravillosa, el pueblo cubano.

El Mundo Esmeralda
Museo de la Revolución

Como podéis suponer, estuvimos viendo y paseando por el Malecón, Paseo del Prado, Fuerte del Morro, El Cristo de la bahía, La Rampa, Pza. de la Revolución, Capitolio, Hotel Nacional de Cuba, distintos paladares, bares como La LLuvia de Oro, en c/ Obispo, diferentes mercadillos, e hicimos también una excursión para conocer Pinar del Río donde está el valle de Viñales, el Muro de la Prehistoria, la Cueva del Indio, que tiene un río subterráneo por el que pasamos en barca hasta salir en otra zona de la montaña, visitamos las haciendas donde se siguen haciendo a mano los famosos puros habanos y vimos su artesanía, etc.

El Mundo Esmeralda
Museo Farmacia Taquechel

Pasaría horas contando lo desconocida que es para casi todos nosotros su estupenda, frondosa y envidiable geografía, pero prefiero dejaros algunas fotos para que lo comprobéis por vosotros mismos, solo os diré que cuando tuve que montarme nuevamente en el avión de Cubana de Aviación, estuve llorando largo rato de alegría por haberlo conocido y de pena porque no sabía si podría volver algún día, cosa que sí ocurrió dos años después, en los que descubrí Santiago de Cuba y una gran zona que la rodea, de este siguiente viaje os hablaré en otro momento pues merece dedicarle tiempo.

El Mundo Esmeralda
Capitolio

El Mundo Esmeralda
Vista de La Habana desde El Morro





Si podéis, id, conocedlo, visitadlo, os garantizo que os gustará, es imposible viajar a Cuba y no volver marcado para siempre por sus gentes y su música, es celestial, no hay ningún lugar en en ese país que no se encuentre amenizado por músicos callejeros de máxima calidad que te ayudarán a disfrutar de la vida, junto con una Cristal o Bucanero bien fresquita, no hay nada mejor.












El Mundo Esmeralda
Panorámica de la bahía desde El Cristo



El Mundo Esmeralda
Los famosos coco-taxis
El Mundo Esmeralda
Vista panorámica de Viñales y sus mogotes



1 comentario:

  1. Hablar de Cuba es mala leche ein? con el frío que hace y las ganas que entran de estar allí.....qué envidia me das!

    ResponderEliminar